Volatilidad en su máxima expresión en Chicago

MERCADO INTERNACIONAL

No hay forma de cerrar los números para los granos gruesos estadounidenses en esta campaña y mucho menos para la próxima.

La plaza internacional ya ha ingresado en un período absolutamente crítico con muchas dudas respecto de los factores de mercado que definirán cotizaciones en Chicago en las próximas semanas. Hay factores bajistas muy relevantes vinculados con una notoria ralentización de la demanda china de soja y las especulaciones sobre un clima en el cinturón sojero/maicero estadounidense algo más amigable. Dado que los “fondos” aún están comprados (particularmente en maíz) la presión sobre las expectativas de los operadores es comprensible. Del lado de los factores alcistas, los stocks en EE.UU. son el argumento de mayor peso. Es por ello que la plaza espera con mucha inquietud el reporte del USDA del próximo 12/8. Con el área publicada por el Organismo el pasado 30/6 y su calificación de los cultivos que muestra una condición inferior a la de un año atrás (hoy volvió a bajar), la lógica sería que los rendimientos se ubiquen por debajo de los verificados la temporada pasada. Bajo ese supuesto, los números no cierran, salvo que se recorten los guarismos de la demanda (consumo interno en EE.UU. y sus exportaciones). Ajustar exportaciones no resulta sencillo. En el caso de la soja, aun recortando las colocaciones externas los stocks de cierre serían inferiores a los actuales que, dicho sea de paso, son peores que los vistos en el rally de precios del 2012/13. En el caso del maíz, reducir las exportaciones es todo un desafío, toda vez que ya las mismas muestran un ritmo impresionante. Según el propio USDA, los compromisos externos ya declarados del ciclo 21/22 se acercan al 30% del total proyectado que, dicho sea de paso también, dicha proyección es más de un 10% inferior al saldo estimado en el ciclo 20/21. Realmente difícil de entender. A su vez, el USDA plantea una cosecha en Brasil que no se ajusta a la realidad. Todas las fuentes consultadas al respecto ya ubican a la producción brasileña en trámite por debajo de las 90 MMT, mientras el USDA señala que la misma sería de 93 MMT. Además, es probable que el Gobierno argentino limite las exportaciones argentinas en cualquier momento, como consecuencia de que las mismas ya se ubican en niveles por encima del supuesto excedente exportable. Con estos últimos datos, pareciera bastante improbable lograr que los números cierren. Ello, puesto que los rindes de este año en maíz en EE.UU. también debieran ubicarse por debajo de los de tendencia (utilizados por el USDA en su informe del 12/7 de 11.260 kg/ha) teniendo en cuenta que la calificación que el propio Organismo acaba de difundir esta tarde es peor que la de un año atrás. En definitiva, aun estimando que los rindes se repitieran, se hace imperioso recortar exportaciones. Es decir, repetir la historia de la actual campaña: racionar la demanda externa subiendo los precios.


En la primera parte de este informe adjuntamos dos hipótesis propias, respetando el área del USDA del 30/6, rindes similares al ciclo 20/21, exportaciones de maíz similares al 20/21 y de soja iguales a las que propuso el USDA en su reporte del 12/7.

Como puede apreciarse, aún con hipótesis poco discutibles, podría afirmarse que no hay espacio alguno para sorpresas y que el mercado (léase Chicago) podría verse obligado a realizar la misma tarea que viéramos en el

período agosto 2020/mayo 2021. Es decir, subir los precios para racionar la demanda. Tanto la interna como la externa.

Quedaría por evaluar otra alternativa que nosotros hemos bautizado como un verdadero “cisne negro”. Un cambio en la política vinculada con los biocombustibles en EE.UU.. La cuestión es muy seria y se vincula con lo ocurrido el pasado 14/6, cuando la Corte Suprema de Justicia de dicha nación revirtió un fallo que obligaba a un grupo de pequeñas refinerías a cumplir con el mandato vigente de corte de etanol en la nafta. Luego, una comisión bipartidista de senadores (demócratas y republicanos) presentó un proyecto en esa misma dirección, aduciendo que el mandato federal de etanol de maíz ya no tendría sentido y manifestándose en contra del aumento en los precios de los alimentos que ello genera. Un tema mayúsculo al que habrá que seguir con mucha atención.

En definitiva, el cuadro de situación descripto plantea muchos interrogantes y definirse por una tendencia de precios alcista o bajista no resulta sencillo. En nuestra opinión, el único factor bajista de peso es el vinculado con la cuestión del etanol. Es importante destacar que, si bien el lobby de los farmers en EE.UU. es muy fuerte, también lo es el del sector de las refinerías de petróleo.

Se nos ocurre que las próximas dos semanas las cotizaciones en Chicago se moverán al compás de los avatares climáticos en el cinturón sojero/maicero estadounidense y a la espera del reporte del USDA del próximo 12/8. En definitiva, volatilidad en su máxima expresión.


Fuente: Novitas S.A.