Los “tiempos del mercado” deben ser tenidos en cuenta

MERCADO INTERNACIONAL

En momentos en que se trilla el trigo y se define la cosecha gruesa en el Hemisferio Norte, no se debe olvidar ponderar a “los tiempos del mercado”.

Las últimas jornadas de Chicago han sido muy duras para las cotizaciones. Si bien es cierto que el avance en la cosecha de trigo en el hemisferio norte influye negativamente (a pesar de los recortes productivos en actores clave) la inminente generalización de la cosecha gruesa en EE.UU. le pone paños fríos al mercado. Pero el viernes pasado hubo dos noticias muy bajistas y la plaza acusó el impacto.


Por un lado, el Tour de especialistas que todos los años recorre el cinturón sojero/maicero estadounidense (conocido como el Pro Farmer) proyectó rindes que se ubicaron muy por encima de lo esperado por los operadores y así calculó las producciones de maíz y soja en el País del Norte superiores a lo publicado por el USDA en su último reporte del pasado 12/8. Para maíz estimó un rinde nacional de 11.109 kg/ha y una cosecha de 383,96 MMT,

algo más de 9 MMT por encima de la estimación del USDA. En el caso de la soja y con un rinde estimado de 3.443 kg/ha, la cosecha alcanzaría las 120,73 MMT versus las 118,03 MMT del USDA. Duro golpe para quienes suponían (suponíamos) que los rindes (en el mejor de los casos) se ubicarían en niveles similares a los del año pasado, toda vez que la calificación de los cultivos que publica el mismo USDA todos los lunes luego del cierre de la rueda es inferior a los del año

pasado. Eso, en ambos productos. De allí la sorpresa negativa que la plaza acusó.

En segundo lugar, se conoció otra noticia negativa vinculada con la política de biocombustibles en EE.UU. Ya el 14/6 próximo pasado la Corte Suprema de Justicia había revertido un fallo que no autorizaba la eximición del corte obligatorio a un grupo de pequeñas refinerías. Ahora se supo que la EPA, Agencia de Protección del Medio Ambiente en EE.UU., recomendaría reducir los mandatos federales de mezcla de biocombustibles.

Ambas noticias, de claro tinte bajista, derivaron en ventas de posiciones compradas por parte de los fondos de inversión especulativos que operan en Chicago.

En nuestra opinión los fundamentals del mercado siguen siendo alcistas. Pero los “tiempos del mercado” deben ser tenidos en cuenta. Es importante reconocer que en pocos días los silos en EE.UU. comenzarán a llenarse de maíz y de soja y ello lo saben los “fondos” y también los operadores comerciales. No tiene sentido apurarse a comprar cuando es altamente probable que la estacionalidad de la oferta ejerza presión sobre las cotizaciones.

La coyuntura funciona así, más allá que los números (en nuestra opinión) no cierren. Pero no cierran para el ciclo 2021/22, pues aun tomando los números difundidos por el Pro Farmer (que habría que ver si el USDA los convalida) el armado del balance de Oferta & Demanda estadounidense del nuevo ciclo no muestra holgura alguna. Es más, se hace necesario recortar exportaciones para que la ecuación sea viable. Si la demanda asiática de soja se mantiene en los niveles habituales (muy probable) y la de maíz/sorgo/trigo/cebada forrajera repite los del presente ciclo, el ajuste en las exportaciones se deberá realizar vía precios. En definitiva, lo que nadie dice es cuál debería ser el nivel de precios necesario para que ello suceda. El año pasado, el rally de las cotizaciones fue la receta para racionar la demanda externa. Pensamos que la historia se repetirá a medida que avancemos en el calendario.

Dos cuestiones adicionales para reforzar nuestra convicción.

Por un lado, es muy importante recalcar que el rally de precios iniciado en agosto del 2020 no fue generado por una crisis de oferta (como todos los anteriores) sino por un estallido de la demanda. El cuadro adjunto muestra el comportamiento aludido ut supra de la demanda asiática por maíz, trigo, sorgo y cebada forrajera (la soja está excluida del gráfico).

Por el otro, los siguientes gráficos demuestran que la relación stocks/consumo de maíz y de soja a nivel global se han reducido a pesar de las grandes cosechas de los últimos años. Ello sólo puede darse cuando es el consumo el que tracciona. Y ese es el caso de los últimos años, que se manifestó brutalmente en el ciclo a punto de finalizar. Si ello representa un nuevo contexto global (creemos que así es), entonces nuestra convicción se afirma. Veremos…

Mientras tanto, el productor argentino debe tomar partido por alguna de las dos posturas. Una sería reconocer que “la fiesta se terminó” y actuar en consecuencia, convalidando el mercado de estos últimos días. La otra implica el reconocimiento de que las cotizaciones tiene altas probabilidades de mejorar nuevamente con el correr del calendario.


Fuente: Novitas S.A.