Las ventas externas estadounidenses impulsaron al maíz y a la soja y presionaron al trigo


MERCADO INTERNACIONAL

Las buenas ventas semanales de EE.UU. impulsaron a los precios de la soja y el maíz. Por el contrario, resultaron magras en trigo, lo que en conjunción con los despachos ucranianos presionaron a sus valores.

Los precios de la soja evolucionaron con ganancias en la rueda de hoy en Chicago. Dónde el contrato Septiembre trepó U$S/Ton. 7,45 para cerrar en U$S/Ton. 549,50. Mientras que la posición Noviembre lo hizo por U$S/Ton. 5,60, ajustando en U$S/Ton. 516,35.

Los valores de la oleaginosa en el CBOT aumentaron gracias a la fuerte demanda de exportación sobre EE.UU., principalmente con destino a China. Aunque las mejoras se vieron limitadas por las pérdidas en el mercado del trigo y las lluvias potencialmente beneficiosas en el cinturón sojero estadounidense.

El Departamento de Agricultura estadounidense informó que las ventas netas de soja de la cosecha vieja totalizaron 96,900 toneladas, dentro de las estimaciones comerciales de hasta 300.000 toneladas. Por su parte los compromisos para embarque en el ciclo 2022/23 resultaron en 1.302.800 tons., bien por encima de las expectativas previas de entre 300 y 650 mil toneladas.

En tanto que, desde China se informó que el acopiador estatal, Sinograin, y el principal comerciante estatal de granos, COFCO, establecieron una empresa conjunta para administrar las enormes reservas de granos del país. Esta se denominará China Enterprise United Grain Reserve Co. Ltd, será propiedad y estará controlada en un 51% por Sinograin.

En lo que a maíz se refiere, sus cotizaciones también cerraron la rueda con mejoras. La posición Septiembre subió U$S/Ton. 1,90, para quedar en U$S/Ton. 244. Mientras que el contrato Marzo lo hizo por U$S/Ton. 1,40, finalizando en U$S/Ton. 245,15.

Los futuros de maíz de la Bolsa de Comercio de Chicago subieron después de cotizar en casi toda la sesión prácticamente sin cambios, ya que los operadores sopesaron las sólidas ventas de exportación de EE.UU. frente al aumento de los envíos de granos desde Ucrania y las previsiones de lluvias en el Medio Oeste de Estados Unidos.

El USDA informó ventas semanales de maíz en 99.300 toneladas para envío en 2021/22, en línea con las estimaciones comerciales de hasta 400.000 toneladas. Los compromisos para 2022/23 totalizaron 750.000 toneladas, por encima de las expectativas de 300 a 700 mil toneladas.

Desde el puerto de Chornomorsk partió un vapor con maíz, el barco número 25 que sale de los puertos ucranianos del Mar Negro en virtud de un acuerdo de exportación de granos negociado por la ONU.

El Consejo Internacional de Granos (IGC, por sus siglas en inglés) recortó su pronóstico para la producción mundial de maíz en 2022/23 en 10 millones de toneladas a 1.179 millones de toneladas, en gran parte debido a la disminución de las perspectivas de cosechas en la Unión Europea y los Estados Unidos.

En cuanto al trigo, los precios cerraron con bajas en Chicago. La posición disponible cayó U$S/Ton. 11,70, para quedar en U$S/Ton. 268,80. Mientras que el contrato Marzo retrocedió U$S/Ton. 11, finalizando en U$S/Ton. 281,45. Kansas obró en sintonía perdiendo U$S/Ton. 14,15 el contrato Septiembre que cerró en U$S/Ton. 298,55. Y la posición Marzo bajó U$S/Ton. 13,90 quedar en U$S/Ton. 300,50.

Los futuros del trigo de Chicago cayeron por quinta sesión el jueves, presionados por las bajas ventas de exportación, un dólar más fuerte y las continuas exportaciones de Ucrania.

Las ventas de exportación de trigo de EE. UU. durante la semana que finalizó el 11 de agosto fueron de solo 207.200, el mínimo del año comercial y un 46 % menos que el promedio de las cuatro semanas anteriores.

Mientras tanto, los envíos de trigo ucraniano continúan saliendo de los puertos del Mar Negro, lo que alivia la demanda mundial.

MERCADO LOCAL

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires también recortó la superficie de maíz.

Desde la primera semana de julio los técnicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires vienen realizando el relevamiento de precampaña de maíz con destino grano comercial para el ciclo 2022/23, registrándose la intención de siembra en cada una de las quince zonas en que la entidad divide al país agrícola. En los últimos 5 años la ventana de siembra viene siendo extensa, iniciándose en agosto y culminando en los primeros días de febrero en el norte del país.


Respecto de la intención de implantación, el relevamiento ha arrojado una tendencia negativa, aunque heterogénea en términos de superficie a implantar, vinculada a: la variabilidad de los rindes recolectados durante la campaña previa, un nivel de reservas muy ajustadas en el inicio de la ciclo temprano del cereal, una relación insumo/producto más desfavorable en relación a años pasados, y un aumento importante de los costos que disminuye los retornos en un ambiente de alta incertidumbre, lo que conlleva un aumento de la competencia directa de cultivos con menores requerimientos de inversión, como la soja de primera, especialmente en el centro del área agrícola. Frente a este panorama, la Bolsa porteña proyecta una superficie total destinada al maíz con destino grano comercial de 7.500.000 hectáreas para la nueva campaña 2022/23, por supuesto sujeta a la evolución de las variables económicas y climáticas durante toda la extensa ventana de siembra.

La entidad consigna en su informe que es importante mencionar que se hicieron ajustes en la superficie destinada al cereal en el ciclo 2021/22 luego de realizar clasificaciones supervisadas de toda el área agrícola argentina. Este trabajo mostró un número mayor de hectáreas implantadas con maíz por lo cual, la superficie final de maíz con destino grano comercial asciende a 7,7 mill de has. En términos relativos tomando en cuenta esta nueva estimación, la actual proyección (2022/23) refleja una reducción interanual del área sembrada del -2,6 % (es decir, unas 200.000 hectáreas por debajo de la campaña previa) y un incremento del 7 % en comparación al promedio del último quinquenio.


Fuente: Novitas S.A.