La soja arranca la semana con subas en Chicago, los cereales en negativo

MERCADO INTERNACIONAL

La presión de la cosecha triguera en el hemisferio norte presionó a sus mercados. Mientras que el favorable clima estadounidense debilitó al del maíz. Operatoria técnica sostuvo al de soja.

La amplia liquidación por parte de los fondos de inversión en el mercado de Chicago ha llevado a los precios de los granos a ubicarse en niveles de la primera semana de la invasión rusa a Ucrania. Estos importantes actores especulativos han vendido contratos en su interés de asegurar utilidades en un contexto de enorme incertidumbre y justamente próximos a la mitad de este año 2022. Además, los esfuerzos de la FED y del Banco Central Europeo incrementando las tasas de interés en un intento de enfriar la economía y atenuar la inflación generan nuevos temores y atraen dinero desde los commodities hacia el mercado financiero.

Y como si esto fuera poco, las tensiones entre China y EE.UU., se encuentran nuevamente en un pico alto, básicamente por la cuestión de Taiwán. Ya resultan casi rutinarios los vuelos de aviones militares y el pasaje de buques bélicos chinos en el territorio de la isla de Formosa.

No resulta casual que China viniera comprando alimentos en grandes cantidades desde hace un par de años pareciendo anticiparse al escenario actual. En conjunto con su política interior de los “platos limpios” iniciativa que busca impedir el derroche de alimentos por parte de los ciudadanos del Gigante Asiático.

Los actores del mercado han estado tratando de anticipar el momento en que los especuladores pierdan el apetito por los granos y semillas oleaginosas negociados en Chicago, y las señales de eso pueden haber surgido la semana pasada con una liquidación histórica en los futuros.

Tal como advertimos varias veces, los inversores venían arrastrando importantes apuestas alcistas en granos durante casi dos años, dejando al mercado susceptible a grandes caídas de precios en caso de que los fondos cambien de opinión.

Sin embargo, los fundamentos del mercado granario son alcistas con una oferta a la que la resultará difícil complacer a la demanda, con Ucrania prácticamente “out”, los cierres de las exportaciones en varios países, y la posibilidad de una triple Niña que tendría el potencial de mutilar a la producción sudamericana. El único factor alcista que parece venir superando aduanas es el clima estadounidense.

Es en este contexto en que el trigo continuó su derrotero bajista. El contrato Julio de Chicago retrocedió U$S/Ton. 7,25 para cerrar en U$S/Ton. 332,15. Mientras que la posición Diciembre también cayo, en este caso por U$S/Ton. 7,10 finalizando en U$S/Ton. 342,80.

El mismo comportamiento se verificó en el mercado de Kansas con mermas idénticas a las citadas para la plaza de Chicago con ajustes en U$S/Ton. 357,45 y 363,30 para los respectivos contratos.

Los futuros de trigo cayeron a su nivel más bajo desde febrero hoy, presionados por la expansión de la cosecha de las variedades de invierno en el hemisferio norte y la floja demanda sobre EE.UU.

"El trigo no tiene amigos en este momento. Estamos en temporada de la cosecha y eso afecta al mercado... Y la demanda es en realidad mala, especialmente para la exportación", dijo un analista desde una soleada Chicago.

No obstante, los comerciantes reportaron que una mayor preocupación por una recesión económica global seguía alimentado el retroceso del trigo, enmascarando las persistentes tensiones de oferta y demanda.

Los futuros del maíz siguieron en caída libre. Chicago Julio derrapó U$S/Ton. 2,35 y quedó en U$S/Ton. 293. Diciembre bajó U$S/Ton. 8,25 y cerró en U$S/Ton. 257,10.

Mercado climático estadounidense, con un fin de semana con condiciones frescas y húmedas en todo el medio oeste de EE.UU., circunstancias favorables para el desarrollo de cultivos. Y los pronósticos muestran que las próximas dos semanas traerán lluvias por encima de lo normal que atenuarían el efecto de las temperaturas más altas que la media en el País del Norte. Justo al principio de la polinización, periodo que determina el futuro rendimiento.

Por su parte, el USDA difundirá esta semana el dato de superficie cultivada, recopilado mediante encuestas, para el cual se aguarda una ampliación del área maicera respecto de lo reportado en marzo pasado. Junto a este informe se publicará el de existencias al 1° de junio en EE.UU., también se cree que los inventarios serán mayores a los previstos en maíz.

Por último, los valores de la soja mostraron mejoras en Chicago. La posición más cercana trepó U$S/Ton. 7,25 y finalizó en U$S/Ton. 599,10. Mientras que el contrato Noviembre hizo lo propio subiendo U$S/Ton. 3,10 para cerrar la rueda en U$S/Ton. 526,45.

Los futuros de la oleaginosa se afirmaron en compras técnicas después de que los operadores aseguraran que el mercado cayó en territorio de sobreventa la semana pasada.

También los “traders” se encuentran ajustando posiciones previamente a los reportes de área y stocks que publicará el jueves el USDA. Para el mismo se pronostica que mostrará que la superficie cultivada de soja fue menor de lo que los “farmers” habían planeado durante la primavera boreal También se cree que los inventarios sojeros serán superiores a los previstos.


MERCADO LOCAL

Prácticamente detenido se encuentra el movimiento de mercadería por el paro de camioneros. La FDA estadounidense aprobó una variedad de trigo transgénico desarrollada en la Argentina.

Transportistas autoconvocados lanzaron la semana pasada una medida de fuerza que bloquea rutas e ingresos a las terminales portuarias, en reclamo del normal abastecimiento de gasoil al precio oficial.

Esto es así ya que las estaciones de servicio de YPF y de las principales multinacionales presentes en el país venden el combustible al precio oficial, aunque con cupos que oscilan entre los 50 y 200 litros dependiendo de la disponibilidad. Mientras que las estaciones independientes y el mercado mayorista de gasoil se mueven con el valor internacional o el “gasoil blue” que en algunos casos puede llegar a costar $/l 300.

En otro orden de cosas, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) concluyó favorablemente la evaluación, que había comenzado en 2018, del desarrollo argentino del trigo transgénico. Resta la aprobación de otros dos organismos, ya que junto a la FDA trabajan la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) para garantizar que los Organismos Genéticamente Modificados (GMO), como el caso de este trigo, sean seguros para la salud humana, vegetal y animal.


Fuente: Novitas S.A.