Jornada negativa en Chicago, avivada por los datos bajistas del USDA.

MERCADO INTERNACIONAL

Jornada negativa en Chicago, avivada por los datos bajistas del USDA.

Los valores de la soja en Chicago retrocedieron por U$S/Ton. 17,75 en la posición más cercana, para quedar en U$S/Ton. 585,25. Mientras que el contrato Enero lo hizo por U$S/Ton. 22,50, cerrando en U$S/Ton. 495,50.


Luego de subir por 4 sesiones, una toma de ganancias al comienzo de la jornada de hoy, en conjunto con las bajas del petróleo y las preocupaciones sobre una recesión mundial debilitaron a los valores.

El USDA redujo hoy la demanda de soja de EE.UU., como consecuencia de la competencia de las cosechas de América del Sur. Según el organismo, los mayores despachos desde el Cono Sur reducen las perspectivas de exportación estadounidense, como así también el ritmo de molienda de los procesadores del País del Norte.

La visión bajista de la demanda empujó los futuros de la soja a mínimos de la sesión, con el contrato más activo mostrando una caída del 4,3% alrededor del mediodía.

La cartera agropecuaria estadounidense redujo su perspectiva para las exportaciones de soja 2022/23 en 1,75 millones de toneladas y su dato para la molienda doméstica en 300 mil toneladas. Esos movimientos, combinados con un recorte de la superficie cultivada realizado el 30 de junio después de que los agricultores sembraran menos acres de soja de lo planeado en marzo, llevaron a un pronóstico de cosecha de soja 2022/23 para EE.UU. de 122,6 millones de toneladas y una previsión de existencias finales de 6,26 millones de toneladas versus los analistas que esperaban 5,74 millones.

Los futuros de la soja habían subido casi a máximos históricos en junio, ya que la invasión rusa de Ucrania trastornó los flujos marítimos mundiales. Pero el aumento de los precios generó preocupaciones sobre la demanda, particularmente a medida que crecían los temores sobre una recesión mundial, y desde entonces los precios se han desplomado casi al mismo nivel en el que se negociaban hace un año.

En el caso del maíz, las bajas para la entrega más inmediata fueron de U$S/Ton. 19,10, que así quedó en 288,50. Mientras que la posición Diciembre lo hizo por U$S/Ton. 16,75, para quedar en U$S/Ton. 230,90.

Los futuros de maíz resultaron debilitados por la caída del valor del petróleo crudo, las preocupaciones sobre la economía global, así como una toma de ganancias luego de subir por cuatro sesiones consecutivas.

El USDA elevó hoy su pronóstico para la producción estadounidense 2022/23 de maíz después de tener en cuenta la perspectiva de superficie que dio el 30 de junio, que mostraba que los “farmers” sembraron algo más de lo que habían planeado en marzo. Al mismo tiempo redujo la demanda del ciclo 2021/22, lo cual elevó aún más a las existencias de cierre 2022/23.

Los datos bajistas eclipsaron las preocupaciones persistentes sobre el calor y la falta de lluvias que estresan a los cultivos en el Medio Oeste de EE. UU.

"Están poniendo los problemas del clima y de la oferta en un segundo plano. El USDA ayudó a alimentar esa ruptura a la baja impulsada por la demanda", dijo el presidente de una firma de trading y análisis con sede en Kansas.

Los precios del trigo se derrumbaron hoy en las principales plazas estadounidenses. En Chicago, la posición más cercana bajó U$S/Ton. 15,50, para quedar en U$S/Ton. 294,50. Mientras que la Diciembre decreció, también, por U$S/Ton. 15,50, para cerrar en U$S/Ton. 305,105.

En Kansas el comportamiento fue similar derrapando U$S/Ton. 17,45 la entrega más cercana, que quedó en U$S/Ton. 320,70. Mientras que la Diciembre lo hizo por igual magnitud, para cerrar en U$S/Ton. 321,80.

En el arranque de la rueda de hoy continuaban las bajas de ayer en Chicago. Los futuros recibieron presión adicional desde los temores sobre una recesión mundial, la debilidad del maíz y la soja y el avance de la cosecha de trigo de invierno en el hemisferio norte. En este sentido, el USDA reportó, ayer, que la trilla de las variedades de invierno en EE.UU. estaba completa en un 63 % hasta el domingo, por encima del promedio de cinco años del 61 %. Asimismo, el USDA también calificó el 70 % de la cosecha de trigo de primavera de EE. UU. en buenas a excelentes condiciones, frente al 66 % de la semana anterior, superando las expectativas de la mayoría de los analistas.

En tanto que los agricultores de la región de Rostov, en el sur de Rusia, están obteniendo altos rendimientos de trigo a medida que progresa la recolección lo cual abona la idea de una mayor producción rusa.

Sobre el mediodía el USDA difundió su reporte de oferta y demanda en el cual revisó al alza la producción y las existencias de trigo de EE.UU. añadiendo una cuota más de debilidad al mercado.

También resultó negativa, para las cotizaciones, la noticia de que el miércoles se llevarán a cabo conversaciones entre Ucrania, Rusia, Turquía y las Naciones Unidas sobre las exportaciones de granos de Ucrania, reavivando las ideas sobre el avance en un acuerdo para el establecimiento de un corredor marítimo para los envíos de granos ucranianos.

Las dificultades exportadoras de Ucrania, junto con la caída del euro hasta casi la paridad frente al dólar, ha impulsado a la demanda de exportación de los primeros lotes de trigo de la Unión Europea.

En este sentido, un “trader” alemán declaró: "Los rendimientos iniciales de trigo en las regiones del este como Sajonia-Anhalt, Thuringen y Brandeburgo son buenos", y agregó que había expectativas de que la cosecha del país podría haber evitado el estrés por calor que se vio en Francia. "Creo que Alemania podría lograr una cosecha de trigo de 22 a 22,5 millones de toneladas, todavía un 5% más que el año a pesar del calor y la sequía", concluyó. Es importante destacar que aún faltan unos 10 días para la generalización de la recolección germana del trigo.


MERCADO LOCAL

Siguen las malas noticias para el trigo, como así por las probables medidas que esgrimen los funcionarios de la coalición gobernante.

La CONAB brasileña espera que el país obtenga una cosecha récord de trigo de 9 millones de toneladas en la presente temporada, impulsada con la mayor superficie en más de tres décadas. Asimismo, la Compañía redujo su dato de importaciones en 500 mil toneladas, a 6 millones. Habitualmente, la Argentina es el principal proveedor de Brasil con un 80% de sus adquisiciones. Al respecto, las recientes declaraciones de presidente Jair Bolsonaro, sobre que Brasil está en vías de obtener la autosuficiencia en la producción de trigo, a tal punto de, en 10 años convertirse en un gran proveedor del producto, apuntan en este sentido.

En nuestro país la Bolsa de Cereales de Buenos Aires reportó que dos tercios del área productiva tiene problemas de humedad. Al tiempo que ya recortó 400.000 hectáreas de su dato inicial, con lo cual las estimaciones de producción rondarían los 18 millones de toneladas. Aun falta entre un 10 y un 15% de superficie a sembrar, lo cual aún puede deparar sorpresas.

Mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario, también ajustó la intención de siembra de trigo del ciclo 2022/23 a 6,2 millones de hectáreas. Mostrando un descuento de 700.000 ha respecto al ciclo pasado. Con este nuevo escenario de siembra, y si el clima se decide a acompañar la cosecha triguera podría alcanzar los 18,5 millones de toneladas.

En tanto que la incertidumbre económica, la brecha cambiaria enorme para dolarizar los pesos que el productor obtiene por su mercadería y la baja de los valores de la misma han reducido sensiblemente el interés vendedor.

Por otra parte, si bien la nueva ministra de economía y el ministro de agricultura negaron probables aumentos en los derechos de exportación. El gobierno está exhibiendo la posibilidad de aplicar dos instrumentos para seguir extrayendo recursos del sector agropecuario.

El primero de ellos: tiene que ver con la flamante ministra Batakis, que informó que el organismo fiscal de evaluaciones inmobiliarias pasará a depender de su cartera, para homogeneizar las valuaciones que actualmente varían según las provincias. Lo cual genera dudas y preocupación ya que Silvina Batakis ya había impuesto un fuerte revalúo fiscal cuando fue ministra de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Scioli.

El segundo de ellos tiene que ver con el inefable senador Parrilli que impulsa un proyecto para que los derechos de exportación se determinen por el valor FOB más alto entre la fecha de la Declaración Jurada de Venta al Exterior y el embarque efectivo. Un disparate mayúsculo que podría derivar en inconmensurables descuentos en los valores percibidos por los productores.


Fuente: Novitas S.A.